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¡Lo esencial es visible a los ojos!


En esta semana “Laudato Si” como hermana franciscana, pero antes, como scout de toda la vida, aprovecho contigo celebrar el V aniversario de la encíclica del Papa Francisco sobre nuestra casa común. Él pidió que pensemos: ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?






Es la misma pregunta que Greta Thunberg, una joven como vos, símbolo de lucha contra el calentamiento global, lleva en sus hombros como pedido fundamental para el futuro: evitar que el planeta eclosione. “Si no actuamos por nuestro futuro, nadie dará el primer paso.” ¡Qué fuerza tiene esta chica! ¡Da el primer paso!


Sentirme parte de la tierra hasta llamarla “hermana”: es lo que Francisco de Asís canta en su alabanza al Dios Altísimo justo en el final de su vida, estando muy enfermo y casi ciego, y que te invito a leer conmigo, querida y querido joven. Puede ser esta tardecita, asomándote a la ventana, o acariciando tu mascota, mirando los miles colores del otoño, o hasta hablándole agradecido al agua que siempre descuidamos o tirando la basura o más simple aún, sacando el cargador del celular del enchufe.

Así es de algunos de nosotros cuando tomamos consciencia que somos parte de esta hermosura. ¡Que todo me hermana! Dejemos pensar un rato y simplemente dejemos que suceda lo que sucede gratis siempre: el regalo diario que constantemente me brinda el “Altísimo, Omnipotente y Buen Señor”.


No como dueño… Con respeto, con cuidado y amor, mira, oye, huele, acaricia, saborea, percibe, como Francisco y muchos más.


¡Para vos, este maravilloso cantico, donde verás que se hermana realmente todo!

Altísimo, omnipotente, buen Señor,

tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.

A ti sólo, Altísimo, corresponden,

y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,

especialmente el señor hermano sol,

el cual es día, y por el cual nos alumbras.

Y él es bello y radiante con gran esplendor,

de ti, Altísimo, lleva significación.

Alabado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,

en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento,

y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,

por el cual a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Señor, por la hermana agua,

la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,

por el cual alumbras la noche,

y él es bello y alegre y robusto y fuerte.

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,

la cual nos sustenta y gobierna,

y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Alabado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor,

y soportan enfermedad y tribulación.

Bienaventurados aquellos que las soporten en paz,

porque por ti, Altísimo, coronados serán.

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,

de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:

bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,

porque la muerte segunda no les hará mal.

Evaluación práctica de esta semana: ¿Cómo trato el agua, la energía, los residuos, papel, pilas, sustancias tóxicas?


Desafío que nos dejamos para esta semana: Ir a lo esencial.


Promesa: “Los lirios del campo y las aves del cielo no se preocupan por que están en mis manos”… (Vida en abundancia)

Francesca

Hermanas Terciarias Franciscanas Isabelinas

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